Identifican dos proteínas que controlan el crecimiento del cáncer de hígado pediátrico más frecuente

Un grupo del Cima participa en una investigación que abre la puerta a desarrollar nuevos tratamientos para los pacientes que no responden a las terapias 

Imagen de investigadores del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra dedicados al cáncer de hígado en un laboratorio del Cima.
Investigadores de grupos dedicados al cáncer de hígado en un laboratorio del Cima.  

25 de febrero de 2026

Científicos del Cima Universidad de Navarra han participado en una investigación que ha identificado dos proteínas implicadas en el desarrollo y progresión del hepatoblastoma, el cáncer hepático más frecuente en la infancia. El grupo de Hepatología, integrado en el Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN), ha colaborado en un trabajo liderado por el centro vasco CICbioGUNE y cuyos resultados se han publicado en la revista científica de alto impacto Hepatology

La investigación aporta datos valiosos sobre los mecanismos que regulan el crecimiento del hepatoblastoma y cómo las proteínas NEDP1 y CAND1 pueden influir en su agresividad. Aunque se trata de resultados preclínicos, el estudio destaca la importancia de investigar el metabolismo de este cáncer y proporciona una base sólida para explorar nuevas estrategias que, en el futuro, podrían guiar el desarrollo de tratamientos más dirigidos y mejor fundamentados científicamente. 

El Dr. Matías Ávila, investigador principal del grupo de Hepatología, ha explicado que “en el laboratorio del Cima nos hemos centrado en el desarrollo y caracterización de los modelos preclínicos de hepatoblastoma” y ha subrayado la importancia de desarrollar alternativas terapéuticas, “muy necesarias para el mejor tratamiento de este cáncer infantil". 

El hepatoblastoma es un tumor pediátrico poco frecuente, y que afecta aproximadamente a 1–2 niños por millón cada año. Aunque los tratamientos actuales han mejorado significativamente la supervivencia, algunos pacientes presentan recaídas o resistencia a la quimioterapia.  

El estudio se ha desarrollado en el marco de una iniciativa colaborativa apoyada por la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), un consorcio que ha reunido también a otros investigadores de los hospitales Clínic de Barcelona y Germans Trias Pujol de Badalona, y la Universidad de Salamanca.