Un circuito quirúrgico permite extirpar el cáncer de piel no melanoma y confirmar los márgenes libres en 30 horas
El trabajo conjunto de dermatólogos y anatomopatólogos del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra logra que la integración del análisis del tejido tumoral en parafina dentro de la cirugía de Mohs mejore la precisión diagnóstica y reduzca las reintervenciones
16 de marzo de 2026
El Área de Cáncer de Piel y Melanoma del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CCUN) ha desarrollado un circuito asistencial que permite intervenir quirúrgicamente a pacientes con cáncer de piel no melanoma complejo, analizar los márgenes tumorales y realizar el cierre definitivo de la herida en un plazo máximo de 30 horas.
Este modelo se basa en la cirugía de Mohs, la técnica con mayor índice de curación en este tipo de tumores, y en estrecha coordinación entre especialistas de Dermatología y Anatomía Patológica, integrando el estudio histológico en parafina dentro del propio proceso quirúrgico.
“La cirugía de Mohs permite extirpar el tumor por capas y analizar cada una de ellas al microscopio hasta confirmar que los márgenes están libres de células tumorales. Es la técnica de elección en determinados tumores o localizaciones, ya que conserva la máxima cantidad de tejido sano y minimiza el impacto funcional y estético, especialmente en zonas anatómicas complejas, como la región facial”, explica el Dr. Pedro Redondo, codirector del Departamento de Dermatología de la Clínica Universidad de Navarra.
Tradicionalmente, el análisis intraoperatorio de un cáncer de piel no melanoma se realiza mediante congelación. Sin embargo, este método puede afectar a la calidad de la muestra y presentar una tasa de falsos negativos que, en algunos contextos, puede aproximarse al 10%. “Las técnicas de parafina y congelación ofrecen muy buenos resultados, pero su indicación debe ajustarse a cada caso concreto. La experiencia del equipo permite seleccionar el procedimiento más adecuado y optimizar así las tasas de curación”, añade el Dr. Rafael Salido, especialista del Departamento de Dermatología de la Clínica Universidad de Navarra.
Pioneros en la biopsia en parafina
En el circuito desarrollado por el CCUN, el tejido extirpado se envía al Servicio de Anatomía Patológica para su procesamiento mediante inclusión en parafina, que permite fijar el tejido en formol, conservar mejor su estructura y realizar un estudio histológico más detallado y fiable. “Aunque el procesamiento en parafina requiere más tiempo que la congelación convencional, ofrece una mayor precisión diagnóstica, especialmente en tumores de gran tamaño, localización compleja, recidivados o en cánceres poco frecuentes”, señala el Dr. Redondo.
Gracias a la experiencia y a la coordinación entre especialistas, el paciente con cáncer de piel no melanoma puede completar el tratamiento —extirpación tumoral, análisis de márgenes y cierre quirúrgico— en un intervalo aproximado de 24 a 30 horas desde la primera intervención. Este circuito permite evitar retrasos innecesarios, reducir las reintervenciones y acortar el proceso poniendo la seguridad y la calidad de vida del paciente en el centro.
El trabajo multidisciplinar entre Dermatología y Anatomía Patológica forma parte del modelo asistencial del CCUN desde hace 25 años, consolidando un enfoque que combina precisión diagnóstica, eficiencia organizativa y máxima preservación estética y funcional.
Avances contra el cáncer cutáneo más prevalente
De cada dos cánceres que se diagnostican en España, uno es de piel. El más frecuente es el carcinoma basocelular (unos 140.000 casos el año pasado), seguido por el carcinoma epidermoide y el melanoma, y luego otros tumores más raros como el dermatofibrosarcoma protuberans. “Para hacernos una idea, la incidencia de cáncer de piel en España es igual a la suma de los otros canceres más frecuentes en nuestro medio: mama, colorrectal, pulmón y próstata”, detalla el Dr. Redondo; y añade que “cuatro de cada diez españoles van a padecer cáncer de piel. Además, a medida que la esperanza de vida es mayor, la incidencia irá aumentando”.
Su frecuencia y su capacidad de afectar zonas anatómicas delicadas hacen que la detección precoz y el tratamiento adecuado sean esenciales para evitar complicaciones y preservar la funcionalidad y la estética del paciente. La cirugía de Mohs, especialmente cuando se integra con análisis histológicos de alta precisión, representa uno de los enfoques más eficaces para lograr estos objetivos en tumores complejos.